El gran ganador de las elecciones en Venezuela fue el crimen organiza

El verdadero ganador de las elecciones regionales en Venezuela fue el crímen organizado, así lo afirmó la revista especializada en criminología, Insight Crime.

Este domingo 15 de octubre se llevaron a cabo los comicios regionales en el país suramericano, los cuales debieron efectuarse hace más de un año, pero que fueron retrasados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a conveniencia del chavismo. En dichas elecciones el oficialismo obtuvo una victoria calificada por la oposición venezolana como fraudulenta.

De acuerdo con Insight Crime, el verdadero ganador de la controvertida votación fue el crimen organizado, ya que el oficialismo habría recibido el apoyo de elementos criminales a los que estaría estrechamente vinculado.

La alianza opositora, conocida como la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), reclamó un fraude generalizado y rechazó los resultados. El vocero, Gerardo Blyde, llamó a los venezolanos a tomar las calles una vez más luego de meses de sucesivas protestas antigubernamentales que dejaron al menos 125 muertos.

Los expertos independientes también ponen en duda los resultados de las elecciones. David Smilde, un investigador sénior de la Oficina de Washington en América Latina (WOLA), dijo que lo sucedido es “difícil de creer”. “Para que este resultado sea correcto, los mismos encuestadores que predijeron con precisión el porcentaje de participación, perdieron por completo la intención del votante. Es difícil de creer”, agregó.

Y es que varios medios de comunicación informaron irregularidades en el proceso de votación: los candidatos del chavismo hicieron campaña hasta el cierre de las urnas y el CNE decidió a última hora reubicar cientos de centros de votación, afectando a miles de electores.

También aparecieron informes donde funcionarios del Ejército vigilaron y obligaron el voto a favor del chavismo con la ayuda de “colectivos” —grupos militantes que apoyan al Gobierno de Maduro, muchos de los cuales están bien armados y profundamente involucrados en el crímen—.

Muchos críticos del Gobierno de Maduro creen que los resultados lograron consolidar el poder del partido del PSUV.

“Es probable que mientras Maduro y sus aliados continúen teniendo el poder, también lo harán los elementos criminales con vínculos con el gobierno. Varios funcionarios de alto rango han sido acusados de varios crímenes, incluida la participación en el tráfico de drogas con la ayuda de miembros corruptos del ejército como el Cartel de los Soles. Y los informes recientes indican que los colectivos continúan actuando impunemente, atrapando no solo la intimidación política sino también toda una gama de actividades criminales”.

Las irregularidades se observaron mucho antes de las elecciones regionales, pues la campaña estuvo llena de violaciones por parte del Consejo Nacional Electoral y el chavismo.

Durante la campaña electoral, la bancada opositora, representada por la MUD, preparó un expediente con las diversas acciones u omisiones del CNE que constituyeron una violación a los derechos electorales. Una de las denuncia detalla que se inició el proceso comicial sin la publicación del cronograma y, posterior a la convocatoria, se publicó con actividades  —supuestamente— previamente realizadas.

Asimismo, otra de las denuncias fue cómo el CNE impidió la sustitución de candidatos en el tarjetón electoral; el tarjetón salió con los rostros de todos los candidatos de oposición en vez de salir con el de los candidatos que ganaron las elecciones primarias. Esto significó que el venezolano que votó por equivocación por otro candidato que ya no estaba postulado perdió su voto.

Otra denuncia interpuesta por la oposición venezolana se basó en que del Registro Electoral fueron borrados sin explicación al menos 17.000 electores. Además, se sumó el cambio de “última hora” de centros de votación. El CNE buscó confundir a los electores tras reubicar a más de 300.000 votantes venezolanos. Muchos electores llegaron a su centro de votación y  lo encontraron cerrado; la oposición tuvo que activar su maquinaria para movilizar a los afectados.

Adicionalmente, no conforme con tantas irregularidades, el órgano electoral decidió no implementar el protocolo de seguridad de todos los años: no hubo máquinas capta huellas y no se usó la tinta indeleble, lo que pudo permitir que una persona pudiera votar más de una vez sin dejar rastros.

F/Insight Crime.