14 Consejos para facilitarte la vida al emigrar de Venezuela

12118702_498892553618672_1389447593112093634_nPor: Luis Enrique Bolivar

Estimado emigrante…

Los motivos de tu partida, sean cuales fuesen, los entiendo perfectamente, pues son muy válidos. No pienso juzgarte, ni recriminarte, mucho menos formarte un zaperoco de por qué no luchas por tu (destruido) país. Pienso que has aguantado demasiado y que tu decisión es definitiva e impostergable. Pero si me voy a tomar ciertas licencias para decirte unas cuantas cosas que puede que te sirvan, si decides aceptarlas, en tu nueva dinámica como inmigrante una vez llegado a tu nuevo destino.

Tu nacionalidad venezolana siempre estará presente en tu corazón, pero como nuestro gentilicio ha sido blanco de múltiples ataques a lo largo del tiempo (con sobradas razones) debido a ese gen malvado, maluco y perverso que se denomina “viveza criolla” o como recientemente lo han querido llamar “el ingenio venezolano” (como si con eso nos hiciera menos daño), nos obliga a deslastrarnos de esa pesada carga que representa ser un “vivo” y reinventarnos como la mejor versión de nosotros.

Espero que con los siguientes puntos, puedas entender lo arriba descrito:

  • El país a donde te dirijas, cualquiera que sea, NO espera por ti. Una vez que llegues te darás cuenta que eres el último en la cola. Debes demostrar con trabajo duro (..¡y muy duro!) que vas a ser una persona de bien y no una carga para el Estado ni para tus anfitriones. Si no lo quieres ver, pues que no te extrañe que un buen dia, unos señores con cara de muy pocos amigos lleguen a donde estes viviendo y te enseñen un boleto con tu nombre y con destino a tu depauperado pais de origen.
  • Una vez que pises el nuevo territorio, recuerda que estas a merced de sus leyes. Compórtate como un educado ciudadano del mundo.
  • Lo más seguro es que los ciudadanos de ese nuevo país, respeten las leyes más simples y para las cosas que en tu país son un saludo a la bandera o un cero a la izquierda, como por ejemplo un semáforo en rojo. Recuerda que te fuiste a otro país porque, entre otras cosas, buscabas un lugar donde todo funcionara. Pues, ¡Sorpresa! Son los ciudadanos, a través del cumplimiento de las leyes, los que hacen que todo funcione como debe ser. No los mires como gallina que mira sal, ellos a diferencia tuya, no son unos “pajuos” solo porque esperan a que la luz se ponga verde.
  • Derivado de lo anterior, si ese ciudadano “se come” la luz roja, muy probable que de la nada salga un policía o un fiscal de tránsito y le imponga una multa por la infracción cometida. Puede que la multa equivalga al mercado de 15 días y por ninguna razón intentes sobornarlo. Las sonrisitas nerviosas y/o complices con el oficial no servirán de nada. El argumento de que no sabias que no podias dar vuelta en “U” no es válido. Ellos con la sempiterna cara de pocos amigos aplicarán la máxima de “El desconocimiento de la ley, no te exime de su complimiento”.
  • Si formas parte de ese pequeño porcentaje de afortunados que se van con visa de trabajo y una oferta de trabajo formal y bien remunerada, recuerda: no conviertas a bolívares, te volverás loco y creeras que eres millonario. Pues te digo: No lo eres. Si tu pago es en dólares, recuerda que también gastarás en dólares. Arma un presupuesto como si lo hiciese un nacional de ese país, no como un venezolano.
  • Por el contrario, si te vas como aventurero y esperas conseguir trabajo a la vuelta de 6 meses, olvídate de esa que reza: “Yo en Venezuela, era el papá de los helados, ganaba tanto y me daba tales y cuales gustos”. Bájate de esa nube. Si hay una oportunidad laboral en un cargo 1, 2 o hasta 3 peldaños más abajo que tu último cargo en Venezuela, ¡TOMALO! Es el momento de demostrar de que estás hecho. Ya vendrán tiempos mejores.
  • Erradica el coprolito mental de que necesitas una camioneta 4×4 para movilizarte. ¿Razones?: Muy probable que la ciudad a donde vayas este diseñada para caminarla y no para manejarla (especialmente en Europa). Disfruta el mundo desde la perspectiva pedestre, no te va a pasar absolutamente nada, pero si lo vas a disfrutar como nunca. Otra cosa: La marca y modelo de tu camioneta, esa que tuviste que vender para hacerte de unos ahorros, no la venden en ese país, además, la gasolina no la regalan como en Venezuela, por el contrario la venden a precios internacionales. Movilízate en metro o autobús, el cual funciona bastante bien. A nadie le importa que carro tienes.
  • No tildes de fracasado al que se quedó en Venezuela. Ponte en sus zapatos por un momento. Seguramente tendrá proyectos en curso que debe terminar o no está en condiciones economicas de costear una transición o simplemente no es su momento de emigrar. Respeta esa decisión. Tampoco serás un ganador por el simple hecho de montarte en un avión y escapar de tu pais. El exito no está en el asiento de ese avión. Favor ver el primer punto arriba descrito.
  • Seguramente llegaras a casa de unos familiares y/o amigos connacionales, que te abrieron las puertas. Eso está muy bien. Se agradecido por ello. Pero tampoco incorpores la mentalidad de ghetto. Es decir, no seas de esos que tienen 20 años en un país extranjero y no se relacionan sino con la colonia venezolana exclusivamente. Deja el tercermundismo y la solidaridad malentendida y empieza a relacionarte con los locales. Después de todo, vas a estar mucho tiempo entre ellos, y puedes aprender varias cosas. Ellos constituirán el nuevo network que perdiste al emigrar.
  • Aprende su idioma. Abre tu mente. Nadie va a hacer un esfuerzo por entenderte, sobre todo en un país que no es de habla hispana.
  • Una reina pepiá sabe a gloria, pero también un buen ajiaco, una bandeja paisa, una feijoada, un gaisburger marsch o un cassoulet. No menosprecies la gastronomía local, alegando que no hay nada mejor que un buen pabellón. Nuevamente abre tu mente y ahora tu paladar. Te llevarás sorpresas muy agradables.
  • Cuando te pegue la nostalgia y pienses que “como tu país no hay nada, o mi país es de lo más depinga”, recuerda las razones por las cuales emigraste.
  • Recuerda que el país a donde vayas es la potencia que es, por la gente que hace vida en él, no por las playas, cascadas o montañas que posea. Estos son meros accidentes geográficos. Tu estás allí por elección propia. Deja el chovinismo a un lado.
  • El concepto de entretenimiento puede variar enormemente en otro país. Una reunión entre amigos en una casa puede ser lo más salvaje de la semana. ¡Aah! y no te molestes si solo puedes tomarte 2 tragos si eres conductor designado. La seguridad tuya y las de tus acompañantes va primero, no tus borracheras.

A fin de cuentas, en el país donde fueses, haz lo (correcto) que vieses. Y recuerda portarte bien, pues en un futuro cercano, puede que seas anfitrión de otros emigrantes, y debes mostrar tu mejor cara.

F/Emigrandoando.com.ve

Deja un comentario