Venezuela: sin luz y con muchas sombras

La crisis del sistema eléctrico de Venezuela estaba anunciada. Desde hace varios años, casi seis, se venía hablando en el país del inminente colapso energético. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tomó algunas medidas, aclarando que su país estaba siendo “severamente afectado por el fenómeno de El Niño”. Por eso anunció la semana pasada que se adelantarían los relojes 30 minutos a partir del 1° de mayo para aprovechar más la luz del día.

Medida que hacía parte de un plan especial de ahorro de energía, lo que ha incluido la reducción de la jornada laboral de los empleados públicos en un 40% y asuetos. Además, el gobierno había exigido a los grandes consumidores, como los centros comerciales y los hoteles, a generar su propia energía con plantas eléctricas.

Pero nada funcionó y el gobierno anunció que ayer que a partir del lunes habrá cortes de electricidad de cuatro horas diarias durante 40 días en sus diez estados más poblados e industrializados ¬incluye el distrito capital¬, debido a la sequía causada por el fenómeno El Niño. Del racionamiento solo se salvarán 14 de los 24 estados del país. De acuerdo con el gobierno, debido que la población no hizo conciencia de ahorrar energía en sus casas.

“Cada usuario tendrá una supensión temporal de cuatro horas diarias. El plan va a durar aproximadamente 40 días, es el tiempo en que empiece a frenar” el descenso de la principal hidroeléctrica del país, afirmó el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta, en la televisión local.

Los apagones, racionamiento eléctrico y el requerimiento de las autoridades de que los venezolanos disminuyan el consumo eléctrico, explican analistas, que Venezuela sabía que se encontraba al borde de una nueva crisis eléctrica como la que se vivió entre 2009 y 2013.

Incluso el Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, alertó meses atrás que el sistema eléctrico podría colapsar en el mes de abril si no se toman medidas de racionamiento, según informaron medios como El Nacional o El Pitazo, entre otros.

Y llegó abril y con él, los fantasmas de la situación vivida en 2010, cuando la represa del Guri que produce el 70% de la energía de ese país, no logró suplir las necesidades del país, debido a los efectos producidos por el fenómeno medioambiental de El Niño. Hoy, seis años después la historia se repite. “La verdad, es que los efectos del Niño son menores a los sufridos por Venezuela en otras ocasiones, por lo que el colapso energético ahora no se puede achacar exclusivamente a la falta de lluvias, tal y como argumenta el Ejecutivo. El colapso se debe a una falta de previsión en los últimos años por parte del Gobierno Bolivariano”, dicen voces de la oposición. Situación que agrava la grave crisis económica del país.

F/Elespectador.com

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