Venezuela sera la cara y la cruz de la economía latinoamericana en 2017

Ha sido un 2016 con vaivenes para todas las economías del mundo, Latinoamérica no ha sido una excepción, naturalmente. El punto de mira, desde el punto de vista económico, ha estado en Venezuela con el precio del crudo, Cuba con la apertura a EEUU y la muerte de Castro o Brasil con sus escándalos de corrupción. Todo esto sin olvidar que las empresas españolas más fuertes tienen grandes intereses en Latinoamérica, ésta es una región clave para las grandes del Ibex 35.

Un escenario, además, aliñado con unas elecciones presidenciales estadounidenses que han dejado una de las sorpresas del año: Donald Trump, presidente de la una de las mayores economías del mundo queriendo cerrar fronteras a cal y canto con México. Un nuevo mandato que hace temblar al comercio mundial por la negativa de Trump a dejar los tratados de libre comercio tal como se los encontró.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la economía de la región se va a contraer un 1,1% este año y las exportaciones caerán cerca de un 5% por la ralentización de la demanda mundial por sus materias primas y productos. Eso sí, se prevé un ligero repunte en 2017. Año nuevo, datos nuevos.

La caída de los precios de las materias primas, las crisis en Venezuela y Brasil marcaron un año negativo para Latinoamérica, donde se prevé un leve repunte en 2017, pese al entorno global incierto por posibles medidas proteccionistas de EE.UU. y la lenta recuperación de las economías avanzadas.

Por regiones, se calcula que Venezuela se contraerá por tercer año consecutivo (-9,7 %), Brasil (-3,6 %) (dos años de caídas), Ecuador (-2 %) y Argentina (-2 %). La escasa demanda interna y las caídas de las exportaciones han sido un cóctel letal para estos países de América del Sur que, además, han tenido polémicas políticas y sociales internas que han retumbado en el resto del mundo.

Venezuela, una china en el zapato económico

Recordemos que Latinoamérica es dependiente de la venta de materias primas, sobre todo de minerales y combustible. Venezuela ha sido uno de los países más afectados por el precio del crudo, es por esta razón que Nicolás Maduro ha hecho un periplo por los países del Golfo Pérsico para convencer a los países de la OPEP la congelación de la producción del petróleo. El país de Chávez es uno de los mayores productores de petróleo del mundo, pero exporta más del 80%. A principios de año el barril de Brent llegó a cotizar en el entorno de los 30 dólares, unas cifras insostenibles para las economías que viven del petróleo.

Eso sin contar con la estrategia intervencionista del Estado en la marcha de la economía, un hecho que asusta a las inversiones privadas. Sin seguridad jurídica las empresas no quieren establecerse, ni mucho menos invertir su capital. Aún queda en las mentes de los inversores privados el regusto amargo de la expropiación de Repsol YPF por parte del Gobierno de Argentina.

Ante la crisis, el presidente venezolano ha afirmado que 2016 es “el final del modelo capitalista petrolero dependiente” y que 2017 será el primer año del “socialismo productivo”. De todos modos, los expertos creen que Venezuela, que registra la inflación más alta del mundo, volverá a caer (-4,7 %).

Panamá y República Dominicana dominarán el crecimiento

Por el contrario, sí que hay algunas economías que darán números verdes, aunque sin grandes aspavientos, como la de México (2 %), Bolivia (4 %), Chile (1,6%), Colombia (2%), Uruguay (0,6%) y las naciones de Centroamérica, según Cepal. Por su parte, Centroamérica es la subregión más fuerte con un crecimiento de 3,6%, impulsada por República Dominicana (6,4%) y Panamá (5,2%).

Los expertos creen que Argentina, Brasil (que promueve un severo ajuste fiscal y ha destituido a Dilma Rouseff) y Ecuador lograrán entrar el próximo año a la senda positiva, con crecimientos de 2,3%, 0,4% y 0,3%, respectivamente.

La sombra de Donald Trump

A esto hay que sumarle la sorpresa del mes de noviembre. Donald Trump arrebataba el sillón de dominio a Hillary Clinton, ahora el discurso económico y proteccionista del magnate ya no es papel mojado de unos cuantos discursos republicanos.

El multimillonario prometió poner fin al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), integrado por EE.UU., México y Canadá, y anunció que retirará al país del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), del que forman parte dos países latinoamericanos, Chile y Perú.

F/Okdiario.com

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