Salir de Venezuela por avión se hará cada vez más caro y difícil

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Los venezolanos la tienen cada vez más difícil para viajar al exterior: la oferta de asientos para vuelos internacionales ha caído 45%, los boletos son cobrados en dólares con alzas de entre 100% y 150% respecto a hace pocos meses y el Gobierno retrasa la entrega de unos $3.000 millones a líneas aéreas por boletos vendidos desde 2011.

Desde mediados del año pasado la demanda de pasajes se incrementó exponencialmente por el atractivo de viajar con un dólar a Bs 6,30, en una economía con altos índices de escasez y una galopante inflación que merman el poder adquisitivo de la población. Así, las empresas de transporte aéreo subieron los precios de los boletos -cada vez más escasos- hacia todos sus destinos.

“Para finales de año las ventas podrán terminar en 1 millón 800 mil boletos”, proyecta un representante de una aerolínea. Es decir, 2014 cerrará en los niveles que se movían en 2009 cuando se emitieron 1 millón 804 mil 361 pasajes, de acuerdo con las estadísticas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA por sus siglas en inglés).

Esto ocurre mientras crece la demanda de venezolanos que quieren aprovechar los dólares baratos que vende el gobierno, y además arrecia la demanda de centenares de personas y grupos familiares que buscan radicarse fuera de su país, huyendo de la violencia, de la crisis económica  y de la falta de oportunidades.

Los venezolanos desbordaron la venta de pasajes internacionales en 2013. En ese año y de acuerdo con la IATA, en el país se emitieron 3 millones 133 mil 144 tickets.

Para el segundo semestre de 2013 los boletos internacionales ya tenían un sobreprecio que los venezolanos estaban dispuestos a pagar en bolívares.

“La enorme deuda que acumulaba el gobierno con las aerolíneas llevó a estas empresas a tomar la decisión de ofrecer los boletos en dólares, ya que no podían seguir llenándose de bolívares sin la garantía de poder recibir las divisas equivalentes”, señala el dueño de una agencia de viajes que prefiere mantenerse en el anonimato.

Por la vigencia del control de cambio, esa dolarización no puede aplicarse en Venezuela, así que las líneas aéreas comenzaron a vender boletos a través de sus plataformas web con cargo en dólares fuera del país y prácticamente cerraron la venta desde Venezuela.

A pesar del reclamo de los usuarios, la boletería se agotaba. La posibilidad de viajar y comprar con un dólar barato o retirar el cupo en divisas y al regreso cambiarlo en Venezuela en el mercado paralelo, a una tasa que superaba por un amplio margen la oficial, era un atractivo que aumentaba la demanda de pasajes, afirma un agente de viajes.

Ante el incremento de 22,3% en las ventas de boletos en 2013 por los llamados “raspacupos” y la escasez de divisas, el Gobierno recortó las asignaciones para los viajeros y de $3.900 anuales pasó a $3.000 máximos (incluido efectivo y cupo electrónico).

Las aerolíneas añadieron trabas al usuario como la eliminación de rutas, reducción de vuelos y de asientos (45%), de acuerdo con datos del sector. Air Canadá cesó operaciones en el país.

Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional del Usuario y Consumidor, dice que los desequilibrios de la economía derivaron en lo que denomina una mala práctica por parte de las aerolíneas que limita las opciones de la población al haber menos asientos y frecuencias.

Viajar es el derecho al libre tránsito de cualquier persona, cita León Parilli para recordar que la Constitución del país lo establece en su artículo 50.

El punto de partida está en la no liquidación de divisas a las compañías aéreas que redujeron rutas y asientos y dejaron desasistida una enorme demanda.

“Las aerolíneas se resguardan desde el punto de vista financiero, y llevan a los usuarios a pagar boletos en dólares, pero en Venezuela hay un control de cambio y no todos tiene acceso a esas divisas oficiales. Esto quiere decir que si quieres viajar y no obtienes dólares del gobierno debes ir al mercado paralelo para conseguirlo” y allí están a más del doble de la tasa de 50 bolívares del Sistema Alternativa de Administración de Divisas (Sicad II).
– Deuda y castigo –

La demora en el pago de los dólares a las aerolíneas que vendieron boletos en bolívares sumaba $3.245 millones al 30 de junio de este año, apenas $105 millones menos que el monto reportado al cierre de 2013, según datos oficiales del sector.

El Centro Nacional de Comercio Exterior aprobó el 26 de septiembre 19 solicitudes de divisas a las aerolíneas y se les otorgó la respectiva Autorización de Liquidación de Divisas (ALD), pero a la fecha la comunicación no ha sido enviada al Banco Central de Venezuela, informó una fuente vinculada al sector aeronáutico.

Un intermediario del sector advierte que no sólo los boletos se venden en dólares, sino que las tarifas son “astronómicas”. Este año aumentaron entre 100% y 150% dependiendo de la línea aérea y de la clase en la que se viaje.

“Pareciera que el venezolano es castigado con una sobretasa por la deuda impaga del gobierno”, dice el agente de viaje y turismo.

“Se penaliza a los venezolanos con precios que están muy por encima del estándar internacional y en dólares”, remata el empresario, quien invita a buscar en las páginas web de las aerolíneas un boleto desde Caracas a cualquier destino y de Bogotá a ese mismo destino para determinar cuánto más se paga desde Venezuela.

Un alto ejecutivo de una línea aérea llegó a decir: “¿Por qué vamos a vender a $800 un pasaje si la gente está dispuesta a pagar $1.500?

Esta situación golpea a agencias de viajes y turismo, sobre todo a las pequeñas y medianas que viven de la intermediación. También a miles de familias de inmigrantes y emigrantes, que desean ver a sus seres queridos en fechas como estas de fin de año, o simplemente a los que necesitan viajar por razones de salud, estudios o negocios.

“No hay disponibilidad para vender. Las agencias no tienen acceso para distribuir los asientos que las aerolíneas colocan en inventario”, señala un miembro de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit).

“Las aerolíneas  abren el inventario mes a mes. Es muy poco lo que figura y aparece bloqueado en el sistema”, indica el empresario.

Las agencias tratan de conservar la clientela en la medida de lo posible y para ello buscan los cupos con sus pares fuera de Venezuela, que sí tienen acceso a los asientos disponibles. Pero se paga en dólares.

El diferencial cambiario que ha impulsado una demanda desmedida de boletos puso fin a las temporadas turísticas. Ya no existe temporada alta o baja. Todo el tiempo es alta. Lo disponible se agota rápidamente, coinciden distintos empresarios del sector turismo.

Las pocas opciones para salir del país, generó un aumento en los vuelos charters este año. La mayoría de ellos con destino a países para los que el Gobierno otorga mayores cupos en divisas. Sin embargo, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) advirtió el incremento de estos vuelos y desde hace un mes solo los autoriza a Aruba, Bonaire, Curazao, Colombia, Panamá, Costa Rica, Perú y el estado de Florida en Estados Unidos, destinos a los que se otorga entre 300 y 700 dólares de acuerdo con el tiempo de estadía, informó Julio Arnaldes, director de la Asociación Venezolana de Mayoristas y Empresas de Representación Turística.

Las varias restricciones introducidas por las aerolíneas y el recorte de divisas para los viajeros por parte del gobierno, tendrán su efecto en una disminución en las ventas este año. De acuerdo con las cifras de la IATA, al cierre de julio se habían emitido 1 millón 70 mil 384 tickets internacionales.

F/Elestimulo.com