Maduro llega a tres años de Gobierno prometiendo crecimiento económico

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una reunión en el palacio de Gobierno en Caracas, ene 22, 2016. Maduro superó las 500 horas al frente de transmisiones de radio y televisión desde que asumió su mandato hace casi tres años, una práctica que heredó del difunto presidente Hugo Chávez, su mentor político.  REUTERS/Miraflores Palace/Handout via Reuters Imagen de uso no comercial, ni de ventas, ni de archivo. Solo para uso editorial. No está disponible para su venta en marketing o en campañas publicitarias. Esta fotografía fue entregada por un tercero y es distribuida, exactamente como fue recibida por Reuters, como un servicio para sus clientes.

“Mi opinión firme, plena, como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en un escenario que obligaría a convocar de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón”. Esa petición realizada por el fallecido mandatario Hugo Chávez, el 8 de diciembre de 2012 en su penúltima aparición pública fue el inicio de la carrera presidencial del entonces vicepresidente Ejecutivo y canciller durante 6 años (2006-2012), Nicolás Maduro.

La petición fue cumplida y el 19 de abril de 2013 Maduro juraba para el período presidencial 2013-2019. Con la firme promesa de la oposición de convocar un revocatorio o buscar una salida constitucional para recortarle el mandato, escasez de productos básicos y una economía frágil debido a los bajos precios del petróleo. Maduro cumple este martes tres años en el poder y pese al escenario se muestra optimista y promete “crecimiento y más socialismo”.

“Hace tres años ustedes me convirtieron en el  primer presidente chavista de la historia. No ha sido fácil. Esto ha sido, caballero, tres años candela, pero como han sido tres años candela les prometo que estos tres años que vienen a partir de ahora van a ser tres años de crecimiento, de expansión, de construcción de la felicidad social. Tres años de construcción del socialismo es lo que viene en Venezuela”, auguró el mandatario, el pasado jueves, en el Palacio de Miraflores durante un conversatorio realizado luego de la marcha en rechazo a la Ley de Títulos de Propiedad de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV).

Allí recordó que fue electo presidente “en el momento de mayor conmoción sentimental de nuestra vida (por la muerte de Hugo Chávez) 900 mil compatriotas se quedaron en sus casas tristes, llorando, luego se animaron otra vez y salieron a batallar, ahorita no se quedaron dos millones, confundidos seguro por la guerra económica, molestos y otros confiados en que íbamos a barrerlos”.

“¡A mí no me va parar nadie, carajo, esta revolución no la para nadie se los juro por mi vida!”, exclamaba ese día, tras definirse como un “presidente obrero, humilde, trabajador, un hombre de la calle”.

Para conmemorar su llegada al poder, Maduro anunció que este 19 de abril marcharán por las calles de Caracas. Asimismo, el diputado Héctor Rodríguez (Bolívar/PSUV) informó por su cuenta en Twitter el pasado sábado que la movilización chavista partirá desde la Plaza Venezuela hasta la Plaza Bolívar de Caracas, “y haremos el primer corte del Congreso de la Patria”.

El pasado sábado, al celebrar los 13 años de la Misión Barrio Adentro, el mandatario pidió apoyo al pueblo para enfrentar un escenario similar al del golpe de estado 2002 y el paro petrolero de 2003. “Acabamos de cumplir tres años de guerra y sabotaje, pero a mí no me para nadie. La patria no se rinde, si ustedes no se rinden yo no me rindo”, dijo desde la parroquia 23 de enero. “Estamos en medio de tremendas dificultades: guerra económica, acoso imperialista, amenazas de intervención extranjera, de golpe de estado, de magnicidio. Estamos en un escenario parecido a como nació Barrio Adentro”, denunció el Jefe de Estado.

Objetivo: Que continúe la revolución

El enfrentamiento con la Asamblea Nacional, de mayoría opositora tras el triunfo del pasado 6 de diciembre, y la crisis económica ponen al gobierno de Maduro en un camino incierto, pero por ahora el mandatario, de 53 años, prefiere centrarse en lo económico para enfrentar su cuarto año de Gobierno.

“En este momento la situación de confrontación que tenemos tiene su punto crítico en la economía”, reconoció el pasado domingo el vicepresidente Aristóbulo Istúriz. “Lo económico es lo prioritario en este momento, de la economía depende la preservación de la paz y de la economía depende que preservemos al revolución, por eso el presidente Maduro ha presentado la Agenda Económica bolivariana”, recalcó. 

“Se agotó el modelo rentista económico, vamos a olvidarnos de eso, si sube el precio del petróleo, bienvenido, pero eso no puede pararnos, estamos frente una guerra económica y todos los días tenemos que hacer algo contra esa guerra: sembrar una semilla, humanizar una cola  (…) y no va a cesar hasta que no nos tumbe o acabemos con esa guerra”, resumió parte de esa agenda el segundo a bordo del Ejecutivo durante la discusión del Congreso de la patria, capítulo Comunas.

Lograr “la hegemonía política” es a juicio del Vicepresidente la otra clave para lograr la continuidad de la revolución. “Ellos (oposición) ganando el Parlamento dijeron ‘esto está listo, vamos en enero a cobrar’ y vinieron en enero a tratar de usar la Asamblea como un elemento de desestabilización para tumbar a Maduro. No lo han logrado ni lo van a lograr. La AN  debe respetar los otros poderes para ser respetada (…) si tú estás trabajando para tumbarme, no te paro. O nos respetamos o no”, así resumió el Vicepresidente la situación actual, para luego sentenciar: “Nosotros tenemos el Gobierno, pero no el poder”.

Aclaró que esa situación no es extraordinaria, sino que forma parte de la confrontación por el poder  y por ello la necesidad de la hegemonía política. “Hay que ser una mayoría evidente, no basta con ser una mayoría simple, hay que ser una mayoría evidente, hay que tener  una fuerza tal que todo el que no esté de acuerdo brinque, salte, grite, pero que los  gritos, los saltos, el pataleo (…) no puedan dar al traste con la revolución, eso es lo que significa la hegemonía política. Un pueblo organizado consciente, dispuesto a movilizarse frente a cada acción”.

El objetivo -aclaró Istúriz- es que nadie esté adormecido, sino que el pueblo esté consciente, para que todo el mundo se movilice “pero un pueblo consciente, no se trata de montar una gente en el autobús sino la conciencia y la organización y nosotros estamos peleando para eso”. “Por eso el Congreso de la patria busca a unir todos los patriotas donde estén”, concluyó.

F/EU

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