Los CLAP, la corrupción chavista con la comida pública de Venezuela

Venezuela vive una escasez severa de productos básicos. Las largas colas en mercados y supermercados se han convertido en la tónica diaria tanto para los simpatizantes de Nicolás Maduro como para los “escuálidos”, como define el chavismo a la oposición.

Para tratar de frenar la miseria humanitaria, Maduro ideó un sistema de venta de alimentos empaquetados en bolsas y cuyos precios eran de 2.500 bolívares, unos cuatro euros, y el reparto solo lo harían militantes chavistas, ordenados en grupos conocidos como CLAP,  Comités Locales de Abastecimiento y Producción. La bolsa CLAP contiene harina de maíz, harina de trigo, arroz, aceite y leche.

La CLAP se ha convertido así en órganos donde se decide quienes tienen derecho a estas bolsas a precios asequibles ante la disparada inflación en Venezuela. Según este cuerpo oficial, las bolsas se distribuyen sin discriminación ideológica alguna y solo se cobran los 2.500 bolívares.

No obstante, según las zonas de clase media y baja, la realidad es que la CLAP llegó a cobrar 5.000 bolívares por cada una de las bolsas y en algunas zonas ni se han llegado a ver “bolsas CLAP“. De hecho, el coordinador nacional del programa CLAP, Freddy Bernal, admitió que se han cambiado altos cargos de la CLAP ya que se vendían por encima del precio oficial quedándose los chavistas con el dinero pagado de más. Según Bernal, se han beneficiado 5,6 millones de personas y un total de 1,347 millones de familias.

Una bolsa de comida cada 21 días

Según la agencia Efe, en las zonas más populares del este de Caracas no han visto jamás una bolsa de la CLAP, aunque sí en el oeste. Asimismo, la promesa de Maduro era el reparto de estas bolsas cada 21 días, pero en numerosas ocasiones sobrepasan ese tiempo.

Liliana Rivero, del consejo comunal de Vista Hermosa en el municipio caraqueño de Libertador, dijo a Efe que el sistema de distribución de las bolsas aún presenta deficiencias pues en algunos sectores siguen faltando a la promesa de que la venta se haga cada 21 días.

La venta y reparto de estas bolsas son exclusivas del régimen chavista, sin que la oposición pueda entrar en ellas. “En el CLAP estamos trabajando las personas que somos chavistas, del partido y del proceso, que estamos luchando siempre, pero nosotros no discriminamos al vecino porque sea escuálido (forma despectiva de llamar al opositor) o no, a nadie, porque todos somos seres humanos y todos vivimos en la misma comunidad”, asegura una alto cargo del CLAP.

Zonas donde la CLAP no llega

La vecina de Colinas de Vista Hermosa Miladys Franco, madre de dos niños, compró

Dijo que la bolsa de esa jornada era “mucho más surtida y más barata” que la anterior que le costó casi el doble y señala que este cambio se debe a que ahora hay “una nueva administración” en el CLAP que distribuye en esa zona pues los encargados anteriores “se quedaban con el dinero”.

Mientras, en la favela más grande de Latinoamérica ubicada en el este de Caracas la realidad es distinta. Todos los habitantes de la zona consultados por Efe aseguraron “jamás” haber visto una “bolsa CLAP” y afirman, además, haber sido despojados del mercado estatal que vendía productos más económicos.

Zaida Guzmán vive en esa favela llamada Petare desde hace más de 58 años, específicamente en el barrio La Unión y desde allí aseguró a Efe que a esa zona “no llega el CLAP”.

“Nosotros hemos ido al consejo comunal de la zona a preguntar y nos dicen que eso es netamente político, los CLAP pertenecen al PSUV”, comentó y señaló que a los habitantes de La Unión, unas 75.000 personas, “también les quitaron el Mercal”, el abasto estatal de precios bajos.

“¿Cómo hacemos? como dice la gente, la dieta de Maduro, la mayoría hace una sola comida al día, si consigue”, dijo en referencia a la forma popular que muchos usan para hablar de la pérdida de peso por no conseguir los alimentos o no poder comprarlos por costosos a los “bachaqueros”.

Es el caso de Katiuska González, que aseguró a Efe que ha bajado más de 20 kilos en tres meses: “No nos ha llegado absolutamente nada de los CLAP, nosotros de verdad estamos a la merced de nadie“.

El concejal opositor de Petare José Palacios aseveró que “es mentira” que en la zona funcione el sistema de distribución de alimentos creado por Maduro y señaló que, a su juicio, en vez de CLAP debería llamarse CLAN. “Es el clan de los especuladores que están en el alto gobierno (…) es mentira que llega el clan a la casa, que llegó la bolsa, eso es totalmente falso”, dijo.

F/Intereconomia.com

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