La Venezuela de Maduro al borde del abismo

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Los largos cortes de luz, la falta de alimentos básicos y la escasez de medicinas en Venezuela están acentuando un descontento social que va en alza entre los ciudadanos, que ya están hastiados por la crisis económica y social. Las crecientes manifestaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro ya son pan de cada día en varios estados del país.

Maracaibo, la capital del estado de Zulia, es por ahora el símbolo de este caos. En esta ciudad, el racionamiento de energía que el gobierno impuso el lunes pasado como una de las medidas desesperadas que ha estado adoptando para hacer frente a la crisis energética, ha durado en algunas casos más de 15 horas.

 El descontento se transformó la semana pasada en violentas protestas y saqueos. El peor escenario se vio el miércoles, cuando se contabilizaron 73 comercios saqueados y centenares de detenidos. Las autoridades tuvieron que enviar más de mil efectivos de seguridad.

Pero el malestar de Maracaibo se extiende a nivel nacional. Según la encuestadora Datanalisis, siete de cada 10 venezolanos quiere cambiar el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, que sólo posee, según el mismo sondeo, un 25% de respaldo popular.

“La situación económica y social es un fantasma que persigue diariamente a los venezolanos y se desconoce si puede ocurrir en algún momento un quiebre que origine una efervescencia social ”, aseguró a La Tercera la analista venezolana Rocío San Miguel.

Las cifras económicas demuestran el difícil escenario para el gobierno de Maduro. El Fondo Monetario Internacional pronostica un 481% de inflación, que para el próximo año podría llegar a 1.642%.

El director para las Américas del FMI, Alejandro Werner, aseguró que Venezuela enfrenta una situación que “no es sustentable” a mediano plazo, debido a factores macro y micro económicos, como la caída del precio del petróleo, el PIB del país (-8,0% para 2016), y la pérdida de productividad. 

Los niveles de escasez del país, según los analistas, son los de “un país en guerra”. La escasez generalizada llegó a un 29% en 2014 y este año en algunos alimentos y medicinas esa cifra alcanza supera el 80% y 90%.

Incluso con el alza en un 30% del sueldo mínimo anunciada el domingo por Maduro, los recursos son escasos. A pesar de que el salario mínimo ahora es de 15.000 bolívares (US$ 15 o US$ 40 al cambio más alto oficial), una canasta básica cuesta 190.000 bolívares. “Maduro hoy debe estar tocando los niveles más bajos no solo de sus tres años de mandato, sino que también de los 17 que tiene el chavismo en el poder. Nunca se ha llegado a una crisis económica y social tan profunda como en la que estamos ahora”, aseguró el economista y analista político venezolano Miguel Velarde a La Tercera.

La situación  se ha manifestado especialmente en la insuficiencia energética que vive el país. Las medidas de Maduro no han podido contrarrestar la situación. La semana pasada, el gobierno impuso cuatro horas diarias de racionamiento de energía. La misma semana declaró que los funcionarios públicos trabajarían sólo dos días a la semana. Los colegios y museos permanecerán cerrados los viernes y los centros comerciales tienen que generar su propia energía. Pero nada ha sido suficiente.

La oposición, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), está corriendo una carrera contra el tiempo para intentar activar un proceso de referendo revocatorio contra Nicolás Maduro antes de que finalice el año.  De llevarse a cabo el revocatorio, la oposición necesita obtener un voto más de los 7,5 millones que el mandatario obtuvo en los comicios presidenciales de 2013, tras la muerte de Hugo Chávez. 

 El tiempo es clave para activar este proceso. La oposición necesita que sea este año, ya que si es en 2017 constitucionalmente no se puede llamar a elecciones y es el Vicepresidente, elegido por Maduro, quien debe asumir el poder y culminar el mandato, que concluye en 2019.

Pero las revueltas sociales podrían bloquear todos los planes del gobierno para intentar detener a la oposición. “El plan A de Maduro es no permitir la realización del referendo en 2016 y para eso está utilizando todos los elementos del poder. Todo quedará por cuenta de la presión que será capaz de realizar la sociedad civil en relación al tema del referendo y la comunidad internacional”, aseguró San Miguel. Venezuela está al borde del abismo.

F/Latercera.com

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