La franquicia se consolida como refugio de venezolanos en España

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El declive de la situación económica y social que vive la Venezuela de Nicolás Maduro ha empujado a muchos de sus compatriotas a abandonar el país y probar suerte en otras latitudes. Chile, Costa Rica, Colombia, Panamá, Estados Unidos y también España son algunos de los principales receptores de los emigrantes venezolanos.

Emigrantes que en muchos casos tienen formación académica y casi siempre pasaporte europeo -son descendientes de quienes tuvieron que marchar de Europa como consecuencia de los conflictos bélicos-. Dos factores que juegan a su favor a la hora de buscar trabajo y a la de ver en la franquicia una auténtica alternativa en la que cimentar su nueva vida.

Tanto es así que, según explica Santiago Barbadillo, presidente de la consultora Barbadillo y Asociados, los venezolanos forman la comunidad extranjera que más candidaturas envía a las cadenas españolas que franquician en este país. “En los últimos meses, el 20% de los candidatos a franquiciados con los que hemos cerrado operaciones eran venezolanos”, afirma.

Reputación

Aunque los sectores por los que apuestan son diferentes, los principales son la hostelería, la estética, la moda y la papelería. Es decir, que cuentan con cadenas españolas que se han internacionalizado en Latinoamérica y han conseguido una buena reputación.

“En América Latina la franquicia española despierta mucho interés, no sólo por su proximidad cultural e idiomática, sino por su variedad de oferta, por ser un sistema probado, minimizando por tanto su riesgo, y por tener un modelo que permite al franquiciado emprender un negocio sin estar solo y con ayuda”, sostiene Barbadillo.

En este sentido, Eduardo Abadía, director gerente de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF), matiza que “lo más importante que ofrece el sistema de franquicias nacional a los venezolanos es confianza y seguridad, aspectos que, por desgracia, ahora mismo no tienen en su país. Se trata de un modelo de negocio maduro y consolidado”.

Un modelo al que muchas veces acceden con dinero en efectivo. “Muchos de los venezolanos que llegan a España tienen una capacidad adquisitiva notable, aunque su dificultad es cambiar el bolívar a euro o a dólar a un precio interesante, debido a la depreciación de su moneda”. De ahí que haya incluso venezolanos que, temiéndose esta situación, tengan desde hace tiempo cuentas y fondos fuera de su país o lleguen al nuestro con lo que hayan podido traer consigo. “La media de los venezolanos que llegan a España tienen una capacidad de entre 80.000 y 100.000 euros”, sostiene Barbadillo. Cifras con las que abrir la puerta de entrada de muchas de las franquicias que operan en nuestro país.

Zonas de mayor recepción

El perfil del venezolano que llega a España es el de alguien que pertenece a una clase media-alta, ha recibido formación -generalmente universitaria-, suele tener entre 30 y 50 años y viene con su pareja o familia. Además, tiende a instalarse en los lugares originarios de su familia -como Galicia, Asturias y Castilla y León-, en los que culturalmente son más próximos a su lugar de nacimiento -como las Islas Canarias- y las grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

Estos tres últimos destinos son los que destaca precisamente Carlos Ávila, delegado de Expansión de Subway en Cataluña, cuando identifica dónde se encuentra la mayoría de los franquiciados venezolanos de esta multinacional. Una firma en la que, según ha explicado Ávila, el tercio de sus franquiciados en España son venezolanos.

Por otro lado, Subway cuenta con más de 100 restaurantes en funcionamiento en Venezuela, por los venezolanos la conocen y la ven como una opción para su futuro profesional cuando llegan a España.

Aunque según Ávila las llegadas de venezolanos a España han sido muy constantes en los últimos siete años, a medida que ha habido más dificultades sociales en el país, ha habido un repunte de la afluencia.

Una realidad que también han notado marcas de otros sectores como el de la papelería. Un ejemplo es el de Carlos García García, multifranquiciado de Carlin -tiene tres franquicias de la firma en el Paseo de las Delicias de Madrid, en las inmediaciones del Estadio Santiago Bernabéu, también en la capital y en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón.

El caso de este español de nacimiento pero criado en Venezuela es el de alguien que con más de 50 años y sin trabajo, volvió a España con la idea de montar un negocio. “En América Latina la gente conoce mucho la franquicia por la influencia de Estados Unidos. Cuando empezamos a buscar una enseña en la que entrar apostamos por Carlin, porque nos pareció que la inversión era razonable -100.000 euros- , porque vimos que la franquicia nos ayudaba a elegir dónde poner el local, a negociar el precio del alquiler, en definitiva, a no estar solos y montar un negocio sin empezar desde cero, porque desde el primer día nos visitaron los comerciales de la marca”. Según García, la firma cuenta con otros franquiciados repartidos por España, como en Valladolid o en Madrid.

Es también en la capital donde hemos encontrado otros franquiciados venezolanos en otros sectores de actividad, como Neptalí Vera Ruiz y Françoise Camous, al frente de un establecimiento de la cadena de estética No+Vello.

La previsión es que se repitan de forma creciente los casos de este tipo, al igual que los anteriores. “Cada vez habrá más venezolanos que tomen la decisión de abandonar su país y venir a España, donde la franquicia se articula como un modelo de negocio ideal para emprender una nueva vida profesional”, concluye Abadía.

F/Economiahoy.mx

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