La economía venezolana tardó tres años en perder la mitad de su valor

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En los tres años del gobierno de Nicolás Maduro, el tamaño de la economía venezolana medida en dólares pasó de los 298.000 millones de dólares que tenía en 2012 a los 131.000 millones estimados para este año, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), que muestran una de las contracciones económicas más severas de la historia moderna.

El repliegue para este año -proyectado nominalmente en 10% del PBI por el FMI- se dispara al incluir la depreciación del bolívar, lo que lleva a la economía venezolana a registrar este año una contracción del 36%, al pasar de 206.250 millones de dólares a sólo 131.860 millones.

Esos números del FMI implican un cálculo de depreciación del bolívar cercano al 25%, lo cual es generoso, comentó Steve Hanke, profesor de Economía y codirector del Instituto de Economía Aplicada, Salud Mundial y el estudio de Negocios de la Universidad Johns Hopkins.

La moneda venezolana tiene al menos cuatro cotizaciones y la mayoría de la población sólo tiene acceso a los dólares que se venden en el ilegal mercado paralelo, donde el valor de la divisa estadounidense se ha duplicado cada cuatro meses.

“Pero incluso si tomas esa lectura conservadora [del 25% del FMI], es una catástrofe de enormes proporciones. Es una contracción económica mucho mayor que la que registró Estados Unidos durante la Gran Depresión”, comentó Hanke. “La gente se está empobreciendo a una velocidad vertiginosa en Venezuela.”

Según los últimos datos del FMI, Venezuela pasó del quinto al séptimo puesto en los últimos tres años a nivel regional. Muestra ahora una economía con un tamaño inferior a las de Chile y Perú, y se ubica cerca de la de Ecuador, con un tamaño estimado de 98.000 millones de dólares.

El empobrecimiento de la población queda reflejado en la relación PBI per cápita del país, que pasó de 11.450 dólares en 2012 a 4417 estimados para este año, resaltó el economista Alexander Guerrero.

Esa caída coloca a Venezuela por debajo de las mediciones de México (9280 dólares), República Dominicana (6280), Ecuador (6563), Perú (5781) y Colombia (5551), países a los que previamente superaba.

Los cálculos de Guerrero arrojan una pérdida de 66% en el tamaño de la economía venezolana.

“Es absolutamente patético. Estamos siendo testigos del colapso total de una economía. Una contracción de estas proporciones podría ser un caso único en los últimos 50 años en el mundo. Esto no pasa nunca. Ni siquiera el PBI de Irak cayó esta proporción durante la guerra”, sostuvo Guerrero, presidente de la firma de asesores TecnoEconómica.

Las proyecciones del FMI hacen uso de un cálculo de la paridad de compra en dólares del bolívar, lo que brinda una proyección de tasa de cambio a través de los precios de los productos que aún se consiguen en Venezuela, explicó Guerrero.

Para el columnista David Morán, la amplia fluctuación que quedó registrada este año en los números del FMI refleja que los productos que se encuentran en Venezuela tienen actualmente precios más cercanos a la denominada tasa Simadi (cerca de los 200 bolívares por dólar), y cada vez más distantes de la tasa oficial de 6,30. La tasa Simadi, sin embargo, es considerablemente inferior a la del mercado paralelo, que ayer fluctuaba cerca de los 788 bolívares por dólar.

“Cada vez hay menos productos a 6,30. Hay muy poquitos a 12, y hay bastantes a la tasa de Simadi. Allí no está metido el paralelo para nada. Todo está basado en los distintos tipos de cambio oficiales”, señaló Morán.

La economía venezolana está en caída libre en los últimos tres años, ante el acelerado agotamiento del modelo petropopulista aplicado por el fallecido Hugo Chávez, que pretendía reemplazar con importaciones el gradual desmantelamiento, con fines políticos, del aparato productivo del país.

Maduro, que inicialmente tuvo oportunidad de aplicar una serie de correctivos cuando asumió el poder, en 2013, optó por no hacer nada y mantuvo los perjudiciales sistemas de control de precios y de control cambiario, pese a las insistentes advertencias de que amenazaban con destruir la poca capacidad de producción que aún quedaba en el país.

La situación, que actualmente se refleja en niveles de escasez de productos y de inflación sin precedente en la historia del país sudamericano, se agravó aún más con la caída de los precios del petróleo, que dejaron al régimen bolivariano con muy poco espacio para maniobrar entre las necesidades de importación y los pesados cumplimientos de deuda externa.

F/Lanacion.com.ar

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