Demandan al BCV por no publicar cifras oficiales

BCV-BolivarLa organización Transparencia Venezuela demandó por segunda vez al presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, por no publicar cifras oficiales de inflación y escasez.

Destacaron que esta omisión está violando el artículo 319 de la Constitución Nacional que obliga a rendir “cuenta de las actuaciones (…) e informes periódicos sobre el comportamiento de las variables macroeconómicas del país”, reseñó El Impulso.

“El BCV debe el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desde enero 2015 hasta la fecha; el Producto Interno Bruto desde octubre de 2014 hasta la fecha, la Balanza de Pagos desde octubre de 2014 hasta la fecha y el Índice de escasez desde febrero de 2014 hasta la fecha”, señaló la ONG.

“El país espera la respuesta del TSJ”, aseveró Transparencia Venezuela en un comunicado.

El secretismo y la impenetrabilidad del Banco Central de Venezuela (BCV) han sido constantes en este último año. El ente emisor creado en 1.939, por obligación constitucional, debe suministrar datos de las principales variables macroeconómicas a la población y hasta ahora no lo ha hecho.

La última información sobre la inflación lo dio el BCV a principios de año en la cual informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) tuvo una variación mensual de 5,3% y una acumulada de 68,5%. Desde entonces no ha expuesto ningún informe oficial tal como lo hizo hasta el tercer y cuarto trimestre del año pasado.

Analistas consultados coinciden en señalar que el misterio en las cifras de inflación y el Producto Interno Bruto (PIB) se supedita a razones estrictamente políticas, Y ello se vio venir en el primer bimestre del año: el reglamento del BCV revela que los primeros 45 días del año deben entregar ante el Poder Legislativo un informe “sobre los resultados obtenidos, el cumplimiento de las metas y políticas, así como del comportamiento de las variables macroeconómicas del país y de las circunstancias que influyeron en la obtención de los mismos mediante un análisis que facilite su evaluación”. Y sin embargo, pasó el lapso previsto y nada ocurrió.

De hecho, el contexto económico criollo preocupa no sólo a los organismos nacionales e internacionales, a los ciudadanos de a pie y por supuesto a todos los empresarios. Por lo tanto, desde hace nueve meses el sector empresarial se ha maniobrado con puras estimaciones.

Para Carlos Larrazábal, primer vicepresidente de Fedecámaras, ningún país puede operar racionalmente sin cifras oficiales. En efecto, reiteró la posición advertida por la cúpula empresarial: no manejamos información oficial necesaria para la planificación e inversiones y para el cumplimiento de deberes formales, la preparación de los Estados Financieros, los contratos colectivos con cláusulas de aumento salarial ajustados por inflación, al igual que los contratos del sector privado con empresas públicas y privadas”.

A tenor de Larrazábal, la falta de transparencia en indicadores como la inflación y el PIB solo genera incertidumbre, suscita el impericia y la desinformación sobre las distintas actividades económicas del Estado venezolano, ahuyentando así potenciales inversiones foráneas y estrechando la colocación de capital de empresas residentes en el país.

F/EN

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