Comprar vivienda en Venezuela ¿Un sueño realmente accesible?

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¿Adquirir una vivienda en Venezuela es posible? ¿Es viable para una pareja que quiera formar una familia, tener su propio hogar sin percances, con la actual inflación y los bajos salarios? Además, ¿con la Misión Vivienda todos tienen garantizada una casa?

La realidad, las cifras económicas y los especialistas coinciden que es cuesta arriba mientras no exista estabilidad económica y confianza dentro del país. También aseguran que lo más viable no es cambiar políticas, sino cambiar de funcionarios. Estos argumentos, cuestionan que en nuestro país sea sencillo y accesible adquirir un hogar.

Venezuela es un país donde solo para adquirir la canasta básica familiar se necesitan 13.1 salarios mínimos, pero la mayoría de los hogares cuentan con dos salarios, representados por padre y madre. Si esto parece exagerado, los precios de las viviendas se verán mucho más inalcanzables.

En la parroquia La Candelaria del municipio Libertador, Caracas, un apartamento va desde los Bs 40.000.000 a los Bs 50.000.000 según distintas páginas web. Mientras que en Sabana Grande están entre Bs 34.000.000 y Bs 144.000.000. Si usted desea ir a una zona un poco más “exclusiva”, encontrará apartamentos en venta en Chacao por Bs 68.000.000 y Bs 200.000.000.

Misión Vivienda ¿La solución?

Otro escenario se perfila como la supuesta “solución” al déficit habitacional, y es que el gobierno promete atender la necesidad de la población a través de la Misión Vivienda Venezuela. Sobre esto, Maduro prometió en días recientes cortarse el bigote si no logra entregar la vivienda un millón antes del 31 de diciembre.

“Yo le diría a su gente que le vayan buscando la afeitadora, si la consigue, porque lamentablemente para los venezolanos eso será una promesa más incumplida del gobierno, no llegará al millón de viviendas entregadas porque eso significa que tendría que entregar 5 mil viviendas diarias porque faltan alrededor de 250 mil”, explica el expresidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela y ahora tesorero de Fedecámaras, Aquiles Martini Pietri, refiriéndose a cifras del propio gobierno.

Martini no desestima el programa impulsado por Hugo Chávez, no obstante menciona cómo ha decaído por la falta de materia prima y los altos precios. “Es importante reconocer el esfuerzo que ha hecho el gobierno, pero lamentablemente de buenas intenciones está hecho el infierno”, dice.

“El año pasado se lograron según cifras oficiales, construir 126 mil viviendas. Eso representa una caída importantísima respecto a la meta que eran 400 mil. Este año ni siquiera llegarán a las 126 mil, lo que sigue mostrando la desaceleración de producción de viviendas (…) repito, faltan 250 mil viviendas para llegar al millón. Eso es imposible, inviable. Nunca el gobierno venezolano ha hecho esa cantidad en un año, menos lo hará en dos meses”, refiere.

Bolsillo vs inflación

“No hay nada que incentive la adquisición de viviendas. Salarios cayendo, inflación de alimentos y medicinas subiendo, oferta escasa y por lo tanto un mensaje donde la gente no tiene posibilidades”, afirma por su parte el economista Francisco Faraco.

En este sentido, Martini Pietri da un ejemplo: “¿Puede una familia venezolana acceder a la canasta básica con el sueldo que gana? Pues obviamente, no”, agrega al tiempo que señala que más allá de los altos precios de las viviendas, se trata de un problema estructural donde la inflación es la más alta del mundo y donde se vive una devaluación y escasez de viviendas, comida, productos y hasta valores.

Faraco agrega que incluso con un salario de 20 mil bolívares mensuales, el venezolano no tiene capacidad de ahorro ni de pago. Además que la oferta de viviendas es cada vez menor y en tercer lugar los condominios son elevados para un trabajador. “Si Maduro leyera el periódico sabría cuánto cuesta al menos una habitación en La Candelaria, que está en Bs 20 mil mensuales. Mientras los créditos hipotecarios están al 10%”, dice.

¿Cuestión de créditos?

Asimismo, el ahora tesorero de Fedecámaras refleja que ni siquiera los créditos de la banca privada son accesibles. Expresa que el crédito tope que presta la banca venezolana a través de las carteras hipotecarias obligatorias de la banca pública y privada es de unos 3 millones de bolívares, para obtener ese monto se necesitan 15 salarios mínimos. Según las últimas cifras del INE, solo el 2% de la población es capaz.

También menciona la Ley de Política Habitacional donde el tope máximo es de aproximadamente 500 mil bolívares, monto que no llega al precio de un carro.

“Ya no es un problema de créditos hipotecarios, la gente no puede pagar las tarjetas de créditos porque con eso financian sus alimentos. En un cuadro como este, es casi imposible para un trabajador comprar una vivienda”, defiende Faraco.

A juicio del economista, no hay medidas que puedan revertir tal daño en el bolsillo del venezolano, pero sugiere otra solución. “Lo que hay que hacer es revertir a los gobernantes. Hay que hacer una cambio drástico en la economía venezolana (…) Maduro y su combo no pueden conducir el cambio que se requiere porque les perjudica sus intereses políticos y personales”.

Martini Pietri dice que ante este panorama, la Misión Vivienda se sigue manteniendo como una de las misiones esperanzadoras en el pueblo, porque ante la realidad de no poder acceder a una vivienda, la única manera que queda es la dádiva del gobierno de entregarla. “Eso tiene que revertirse (…) va a costar tiempo, definitivamente,  porque todo el mercado inmobiliario y la economía de un país parte de la confianza, concepto que el gobierno no cumple”, concluye.

F/lapatilla.com

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