¿Cómo economizar al comprar un boleto aéreo?

Los tiempos han cambiado. Y con ello, las condiciones necesarias para poder programar un viaje, sea cual sea el motivo.

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Bien sea por trabajo, vacaciones o sencillamente para satisfacer la incuestionable necesidad de burlar las distancias y compartir algunos días con alguna persona cercana y querida, el factor común que prevalece en nuestra elección es, de manera cada vez más consistente, el precio.

En primer lugar, debemos tomar en cuenta dos factores que lamentablemente se han vuelto característicos en nuestro país. Por un lado, para poder acceder a este servicio se debe echar mano cada vez a mayores e ingentes cantidades de dinero, las cuales no necesariamente deben ser desembolsadas en la moneda más accesible para nosotros los venezolanos.

Por otra parte, y si bien es cierto que en las últimas semanas el mercado se ha visto plagado de buenas noticias acerca de la incorporación de nuevos vuelos hacia distintos destinos cercanos, tenemos el hecho de que la oferta, especialmente hacia destinos europeos o más al norte del siempre popular estado de Florida en Estados Unidos,  se ha reducido de manera exponencial, limitando drásticamente las opciones y obligándonos a realizar, en algunos casos, periplos cada vez más inverosímiles para poder arribar al destino deseado, aumentando así el precio final del viaje.

Sin embargo, existen maneras que nos pueden permitir reducir de forma sensible el impacto económico que genera movilizarse de un país a otro, y tienen que ver con conocer de antemano algunas particularidades técnicas referentes al tipo de tarifa que podemos aplicar a nuestro viaje, sea cual fuere el objetivo.

Para tal fin, y aun cuando contemos con la asistencia de un profesional del turismo, debemos establecer algunas premisas a partir del planteamiento de algunas preguntas básicas que serán muy útiles para sacar el mayor provecho posible de la oferta tarifaria de las distintas líneas aéreas.

En esta primera entrega, nos enfocaremos estrictamente en los aspectos relacionados con las fechas del viaje, y cómo su determinación puede tener un impacto directo (y positivo) sobre nuestros bolsillos:

1. ¿Cuáles son las fechas exactas de las temporadas alta, baja o media?

Todos sabemos que las líneas aéreas colocan tarifas más altas en las fechas relacionadas con vacaciones y, por ende, con movilizaciones masivas. De igual manera, ofrecen tarifas más bajas en las épocas de poca afluencia turística para tratar de alentar los mercados. Precisamente en estas últimas fechas, una creciente cantidad de personas, cuyas agendas les permiten esa facilidad, han intentado sistemáticamente aprovechar la oportunidad para pagar un menor precio. Comprendiendo esto, algunas líneas establecieron una temporada “media” (conocida técnicamente como temporada shoulder), integrando así una tarifa intermedia entre las dos temporadas clásicas.

Es por esta razón que si tiene la oportunidad de preparar con antelación su viaje, lo primero que hay que preguntarse entonces es: ¿cuáles son las fechas que rigen estas temporadas?

Los calendarios exactos de comienzo y final están disponibles a través de los distintos canales de distribución  y conocerlos (tomando siempre en cuenta que los mismos pueden variar de una compañía aérea a la otra)  es de inmensa utilidad en esta fase primaria de organización. 

2. ¿Qué tan flexible puedo permitirme ser en las fechas de mi viaje?

Teniendo en cuenta las fechas exactas que rigen las temporadas y, por ende, su influencia en el precio que podríamos pagar, es conveniente hacerse esta pregunta, a sabiendas que en esta etapa de la coordinación del viaje podemos aún movilizar, tanto nuestras agendas como los demás servicios que pudiéramos necesitar, tales como hoteles, tours, cruceros, ya que seguramente aún no se han realizado pagos. De esta manera, se pueden adaptar así los calendarios de las compañías a los intereses económicos de nuestro viaje.

3. ¿Influyen en la tarifa los días en los que realizo el viaje?

Esta pregunta, aún cuando está relacionada directamente con todo el planteamiento anterior, tiene un peso particular en la coordinación del viaje, y la respuesta es simple: sí.

No solo influyen los días. En algunos destinos en particular, el horario mismo en el que decidimos subir al avión también puede constituir un factor de peso, sobre todo en Estados Unidos  y en Europa.

Permanecer un lunes más, no incluir el fin de semana en la estadía o viajar cualquier día excepto viernes o domingo, pudiera abaratar perceptiblemente la tarifa a pagar.

Este tema en particular se puede conocer consultando lo que se conoce entre los profesionales del gremio como las “Regulaciones Tarifarias” y normalmente se pueden visualizar al momento mismo de hacer la reservación, a través de los departamentos de atención al cliente de las líneas aéreas o por el sistema de reservaciones de agencias de viajes certificadas. Los asesores independientes, siempre y cuando estén respaldados por una agencia con las credenciales correctas, también están en completa capacidad de ofrecerle esta información.

F/Elmundo.com.ve –Especialista en temas de aviación y turismo

 

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