8 curiosidades sobre el nombre “Venezuela” que pocos venezolanos conocen

1. El origen del nombre “Venezuela” sigue siendo investigado.

El origen del nombre de Venezuela parecía cosa resuelta, conocimiento escolar inconmovible. La versión de la “pequeña Venecia” prevalece, y se citan las voces del historiador José Luis Salcedo Bastardo, del gran maestro Uslar Pietri, de Caballero, y hasta la canción de Ricardo Montaner. Pero en el último tiempo, en reiteradas ocasiones, se ha agitado la opinión y han surgido nuevas hipótesis. Uno de los autores que promovió la filología en el país fue Ángel Rosenblat -el ya fallecido autor de Buenas y Malas Palabras-.

El Hermano Nectario María, fecundo recopilador de nuestra historia y el primer venezolano en tener acceso al libro de Fernández de Enciso (en el Archivo de Indias de Sevilla), llamó la atención sobre este asunto del nombre cuando escribió sobre el Lago de Maracaibo. También el médico y filósofo marabino Roberto Jiménez Maggiolo publicó en 2004 una nota al respecto, llamada “El nombre de Venezuela es de origen indígena” en Encontrarte (una revista de Cultura Alternativa).

Hoy en día varios replantean la etimología del nombre de Venezuela como una manifestación del indigenismo, mientras que otros consideran que lo acertado es el origen europeo de la denominación. Exploremos ambas ideas…

2. Creer que Venezuela proviene de vocablos indígenas es una teoría que se inició en 1600 con “El Compendio” escrito por Vásquez de Espinosa.

El fraile Carmelita Antonio Vásquez de Espinosa escribió su Compendio y descripción de las Indias Occidentales por el año 1628. Y dijo ahí que:

Venezuela en la lengua de aquella provincia quiere decir Agua Grande,
por la gran laguna de Maracaibo que tiene en su distrito,
como quien dice la provincia de la Grande Agua.

En realidad no aclara a qué lengua se refiere. Debemos suponer que es la de los guajiros y no al centenar de lenguas que había en su momento en este territorio. La afirmación del fray Antonio tiene que ser comprendida en el contexto: él era un buen carmelita, un poco fantástico, y creía en la grandeza fabulosa del indígena. Hay que darle mérito al fraile por su amor a los indígenas y su estudio durante años, pero ello no significa que aceptemos sin más estudio la idea del “Agua Grande”.

3. ¿Venezuela deriva de Wiñ Zulia?

Vamos a continuar con la hipótesis indígena. Si en guajiro “agua” es wiñ, y la zona de Maracaibo y todo su estado se llama Zulia, quizás Venezuela resulta de la unión o combinación de Wiñ Zulia. Esa hipótesis se ha oído mucho. Se plantea que quizás alguno de los colonizadores oyese un nombre indígena de la región, y lo interpretó a su modo como “Venezuela”, por fonética.

Estudiemos esa posibilidad. En guajiro, la palabra sulia o suria (con sonido intermedio entre r y l), es usada en frases comparativas: mio’ ú tayá súlia, significa “yo soy más grande que ella”. Sulia equivale a “que ella”. Existe la posibilidad de combinar wiñ (agua) con esta partícula sulia, en frases como mió u wiñ tama’na súlia, es decir, “yo tengo más agua que ella”. Sin embargo, no hay posibilidad de que surgiera la simple unión de wiñ sulia, y menos aún que esta evocara en un oído europeo la palabra “Venezuela”.

4. Venecia y Venezuela… sin nada de “pequeña”.

Cuenta el cuento que en agosto de 1499, una aldea indígena del golfo de Maracaibo rememora al florentino Américo Vespucio la imagen de la ciudad de Venecia. Durante años, entonces, Venezuela fue el nombre de esa población del golfo de Maracaibo, y por extensión también del golfo mismo: Golfo de Venezuela, o de Venecia. Es probable que la asociación simbólica con el emporio comercial y marítimo de Venecia atrajera a los “conquistadores” y los inspirara a extender el territorio bajo ese nombre.

Ahora bien, la versión de la “pequeña Venecia” es la que más ha circulado durante años y la que más se ha popularizado y hasta en la escuela nos la enseñan. También es la que aparece en Wikipedia. Sin embargo… Se cita como supuesto documento de esta afirmación la carta del 18 de julio de 1500 que Vespucio dirigió a su protector Lorenzo Médici, en la cual cuenta, después de abandonar la “isla de los Gigantes” (se ignora a cuál de las actuales islas neerlandesas se refiere), lo siguiente:

“Di questa Isola fummo ad altra Isola commarcana di essa a duci leghe, e trovammo una grandissima popolazione che tenevano le lor case fondate nel mare come Venezia, con molto artificio, e maravigliati di tal cosa, accordammo di andare a vederli e comma fummo alle lor case vollovi difendersi, che non entrassimo in esse…”.

Pasándolo a español, Vespucio se refiere a una grandísima población que tiene sus casas con mucho arte construidas sobre el mar, como Venecia. Esto es todo lo que escribió Vespucio. No hay ningún diminutivo, no hay ninguna pequeñez por ninguna parte. Por el contrario, Vespucio destaca que la población es grandísima.

5. Más documentos sobre el origen y el significado del nombre…

En el año 1519, el bachiller Martín Fernández de Enciso (amigo de Juan de la Costa y de Alonso de Hojeda, colonizadores a la par de Cristóbal Colón), publicó en Sevilla una “Suma de Geografía”, fruto de sus observaciones de muchos años. Su descripción del golfo de Maracaibo y de todo lo que allí se encontraba fue perfecta, y tiene mucho valor para los maracuchos y los venezolanos en general. Fernández de Enciso también insiste que Venezuela es una suerte de derivado de Venecia, de la misma manera que palaciuelos o Palazuelos lo es de Palacios.

Por su parte, el Padre Juan de las Casas, en su Historia de las Indias (cap. CLXVI), afirma que Venezuela es un vocablo de los conquistadores. La aldea era indudablemente indígena, pero parece que el nombre “Venezuela” fue impuesto desde fuera:

“Extendió su viaje Hojeda hasta la provincia y golfo de Coquibacooa, en lengua de indios; ahora se llama en nuestro lenguaje Venezuela”.

6. ¿“Venezuela” o “Benenzuela”?

El cambio entre v y b no constituye problema para los historiadores: era muy frecuente al escribir cualquier nombre en castellano en el siglo XVI, tanto en España como en América. En documentos españoles de 1500, por ejemplo, es común encontrar escritos con esta “confusión”, por ejemplo: Balladolid o Valladolid, o Valbuena y Balbuena. Hasta en escritos realizados por notarios del rey de España y firmados por el Rey cuentan con estas incongruencias en el uso de “b” y “v”.

La gobernanción de Venezuela aparece en ciertos escritos como Benenzuela, Venenzuela y hasta Venenssuela. Se han contado 95 casos con n frente a 90 sin n. La forma de escribir “Venenzuela” era cosa común, un hecho de lengua. También lo era la forma Venezuola, que parece en mapas y documentos italianos, y Vezuela en textos franceses.

7. Y… ¿Hay fecha para el nombre oficial?

Pues… algo así. El 4 de junio de 1532, el primer Obispo, don Rodrigo de Bastidas, dictó la consagración eclesiástica, es decir, las reglas para el establecimiento y gobierno de la nueva iglesia. Pero… el nombre de su diócesis era todavía inseguro: Provincia de Venezuela en Tierra Firme, también llamada por otro nombre: Castilla de Oro (que es lo que hoy comúnmente conocemos como “Coro”).

8. La importancia de los alemanes en la permanencia del nombre “Venezuela”.

El paso decisivo lo constituye la capitulación del emperador Carlos I, el 27 de marzo de 1528, que cedió “temporalmente” parte de la Provincia de Venezuela a los alemanes -la Familia Welser y a la Familia Fugger-. El 22 de abril de 1528, el asiento concertado entre los alemanes y García de Lerma (gobernador de Santa Marta nombrado por Carlos I) habla de “las dichas tierras de Venezuela e sus provincias”. “Gobernación e conquista de Venezuela”, dice la cédula real del 20 de noviembre de 1530.

En medio de lo anterior, el 24 de febrero de 1529 Micer Ambrosio Alfinger llegó a Coro como primer “Gobernador de Venezuela”. Su gobernación, “de la una mar a la otra”, podría haber llegado hasta el estrecho Magallanes… pero esa es otra historia.

Lo cierto es que son los alemanes los que recogen y fijan el nombre de Venezuela. Tiene así cierto sentido la afirmación de Juan de Castellanos:

Y Venezuela de Venecia viene,
que tal nombre le dio por excelencia,
el Alemán, diciendo le conviene,
al grande lago desta pertenencia llamado Maracaibo…

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Fuentes:

-Salcedo Bastardo, José Luis (2004). Historia Fundamental de Venezuela. Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela. Caracas.

-Fernández de Enciso, Martín (1519). Suma de Geografía que trata de todas las partes y provincias del mundo, en especial de las Indias Sevilla.

-Vespucio, Americo (1500). Carta fechada en Sevilla a 18-07-1500, dirigida a Lorenzo Médici (texto italiano confrontado en las versiones de Bandini, Varnhagen y Magnaglei), publicada en El Nuevo Mundo. A. Vespucio. Ed. Nova. 1951. Buenos Aires. Páginas 94-125. Fragmento citado: página 116.

-Rosenblat, Ángel (2007). Buenas y malas palabras. Editorial el perro y la rana.

F/Costadevenezuela.org

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